Este domingo, 4 de febrero, es el Día Internacional del Cáncer, un momento de concienciación global sobre la importancia de la prevención, el diagnóstico y el control. Un día en el que se muestran los casos de éxito, las personas supervivientes, la detección precoz. Pero ¿cómo vivir esta conmemoración cuando se sabe que para el cáncer que padeces aún no hay cura?

Los pacientes de cáncer de mama metastásico conocen esta realidad. Quieren hacerse visibles, que la sociedad pueda ver también la cara menos amable del cáncer y que sus reivindicaciones tengan más peso en las decisiones públicas y la conciencia social. En una fecha tan señalada como el 4 de febrero, te invitamos a conocer cinco de estas demandas.

AECMM

1. Más investigación para más vida

Es uno de los lemas de la Asociación Española de Cáncer de Mama Metastásico (AECMM) y no podría resumir mejor la mayor esperanza de los pacientes de la enfermedad: que la ciencia pueda, al igual que ha hecho con otros tipos de cáncer, llegar a encontrar una cura.

Este objetivo en el horizonte, aún lejano, se une con otros a más corto plazo. El principal, que el día a día sea más fácil, que la vida se alargue para seguir cumpliendo metas. La investigación ya ha supuesto un gran cambio en las últimas décadas; según el Institut Català d’Oncologia, la tasa de supervivencia del cáncer de mama metastásico a 5 años casi se ha duplicado en las últimas dos décadas.

Infografía con datos sobre supervivencia del CMM
Infografía - La investigación ha mejorado las expectavidas de vida de los pacientes de CMM. Datos: Instituto Catalán de Oncología

Más recursos, más accesibles, más eficaces; que se investigue más, que los avances lleguen a las personas que lo necesiten independientemente de dónde estén, que sirvan para mejorar la supervivencia. ¿Qué mejor demanda para el Día Internacional del Cáncer?

2. Apoyo para no renunciar a vivir

El diagnóstico de cáncer de mama metastásico cambia la realidad de los pacientes. Se inicia una carrera contrarreloj para encontrar un tratamiento eficaz para mejorar la supervivencia, empieza a haber pruebas en el calendario e incertidumbre en la espera de resultados.

El desgaste físico y emocional de este proceso es enorme, igual que el tiempo y el esfuerzo que requiere para el paciente. La enfermedad interfiere con el trabajo, el ocio y las relaciones que la persona con cáncer tuviera antes del diagnóstico, lo que incide en el ánimo ya golpeado de quienes la sufren.

En este Día Internacional del Cáncer se quiere romper con este círculo de vulnerabilidad arropando a los pacientes. Figuras como el psicooncólogo, la promoción de hábitos de autocuidado o la inclusión social a través de grupos de apoyo son clave para que las personas con cáncer de mama metastásico puedan ver el camino de alegrías, retos y metas que aún tienen por delante.

3. Cuidar a quien cuida

Los efectos del cáncer de mama metastásico van más allá de la vida de los pacientes. Las personas que dedican su tiempo a cuidarlos, ya sea porque forman parte de su entorno o porque es su profesión, viven la enfermedad con ellos. Las buenas noticias, pero también las malas; los momentos de energía, pero también los de dependencia.

Pensar que esto no tiene un impacto en su salud física y mental, así como en la calidad del cuidado que proporcionan, es negar una realidad que ya ha sido documentada – y a la que incluso se ha puesto nombre, el “síndrome del cuidador o cuidadora quemado”, que incluye síntomas de ansiedad, estrés y depresión.

No dejar de lado a los pacientes es también no dejar de lado a las personas cuidadoras. Y darles facilidades para conciliar esta labor y condiciones dignas para que puedan realizarla es mejorar también la vida de los enfermos.

Asociación de pacientes con cáncer de mama masculino

4. Romper el estigma es promover la esperanza

No es cómodo hablar de esperanza de vida, de lo incurable. Socialmente, no nos gusta admitir que no tenemos solución a un problema. Pero no hacerlo equivale a negar que existe y, sobre todo, a no ver todo lo que aún queda por delante.

¿Por qué hablar de la muerte si se puede hablar de la vida? ¿Por qué centrarse en la incertidumbre y no en la esperanza? ¿Por qué hablar del final pudiendo hablar de las metas del día a día? Este 4 de febrero, cambiemos y amplifiquemos el discurso de que los pacientes de cáncer de mama metastásico siguen teniendo objetivos, deseos y retos que vivir.

5. Colaborar en hacer el CMm más visible

Todos podemos aportar nuestro granito de arena para que el cáncer de mama metastásico deje de ser un desconocido. Conocer y apoyar los eventos que las asociaciones de pacientes ponen en marcha, hacerse socio de ellas, colaborar con la investigación o simplemente dar un “like” o un “follow” en redes sociales puede marcar la diferencia para muchas personas. ¿Y no es el Día Internacional del Cáncer un buen momento para empezar?